martes, 12 de agosto de 2008

La selva arde por Paro Amazónico indefinido

(1) Nativos tomaron las carreteras durante segundo día de medida de protesta.







(2) Las mujeres prepararon ollas comunes para alimentarse en la jornada. No darán marcha atrás.
DETALLE.
Como se recuerda, el 10 de julio un gran número de manifestantes, durante el Paro Nacional, no sólo protestó sino que desencadenó una ola violenta que acabó con el incendio de locales estatales, quemando completamente la sede del gobierno regional de Madre de Dios.
Antes de ello, dirigentes que lideraron el anterior paro amazónico del 7 al 9 de julio, en Madre de Dios, viajaron a Lima para presentar propuestas de solución a favor de su población ante el Ejecutivo y el Legislativo. Pedían la modificación de normas que atentan contra la Amazonía.
Y otro sector de líderes gremiales de Puerto Maldonado elaboró más planteamientos con ayuda de la Defensoría del Pueblo y el vicario apostólico de dicho sector. Lastimosamente, el diálogo y las promesas no se concretan. Por ello es que la selva vuelve a estallar.
Desarrollo.

Cientos de nativos se enfrentan al Ejército, toman más embarcaciones, central hidroeléctrica y base de Perú Petro en Amazonas. Para variar, reacción estatal demora en calmar furia nativa.
La selva se enciende más, a medida que pasan las horas y crece la furia nativa por el olvido del gobierno. El Paro Amazónico hervía el oriente peruano, pero la situación –lejos de mitigarse- aumentó en enfrentamientos.
Al cierre de esta edición, según nuestros corresponsales en la zona, eran nueve las embarcaciones tomadas por los nativos machiguengas en el bajo y medio Urubamba, medida que empezó el sábado 9 de agosto, cuando 14 comunidades nativas de la Amazonía iniciaron una medida de fuerza indefinida, exigiendo la derogatoria inmediata de los Decretos Legislativos Nº 1015, Nº 1073, Nº 994, Nº 1020, Nº 1064, Nº 1081 y Nº 1090, porque, aseguran, atentan contra los territorios indígenas.
Mientras tanto, en la región Amazonas un enfrentamiento entre 600 nativos y un promedio de 200 miembros del Ejército se desarrolló en la zona de Santa María de Nieva, donde los indígenas lograron tomar la central hidroeléctrica de Aramango. La lucha fue cuerpo a cuerpo, pues los militares no emplearon armas de fuego contra los nativos, pero sí cobró regular número de heridos. Paralelamente, en la zona de Manceriche -también en Amazonas- otro grupo de indígenas tomaba la estación Nº 5 de Perú Petro.
De este modo, los nativos dieron rienda suelta a la medida de protesta que busca llamar la atención del gobierno para que atienda a sus exigencias.
Pliego de reclamos
A pesar que el estallido fue el sábado, hasta ayer no había reacción estatal concreta, salvo represión policial-militar.
En un comunicado difundido por la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep), los pueblos indígenas de la Amazonía peruana señalaron que la decisión de iniciar la lucha se debe a que "el presidente Alan García Pérez, valiéndose de un otorgamiento de facultades legislativas dadas por el Congreso de la República, ha vulnerado nuestros derechos al querer consolidar el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos emitiendo decretos legislativos que afectan nuestros territorios".
En tal sentido, reclaman al Ejecutivo, además de la derogatoria de las leyes que atentan directamente sus tierras, la modificación del artículo 89º de la Constitución Política del Estado, restableciendo el carácter inalienable e imprescriptible de los territorios indígenas. Asimismo, piden la instalación de una comisión del Congreso de la República encargada de implementar la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas del Perú, la creación de un fondo para proyectos sostenibles a favor de los pueblos indígenas, el respeto al rechazo de los pueblos indígenas a las concesiones hidrocarburíferas, mineras y forestales superpuestas en sus territorios; la creación del Ministerio de Educación Intercultural Bilingüe y Vice-Ministerio de Salud Intercultural, entre otros puntos.
Los nativos señalaron que es inaceptable que el Estado y sus gobernantes los califiquen de intolerantes, pues aseguran que han expresado su intención a dialogar, pese a 28 años de indiferencia por parte de las autoridades.
Derechos vulnerados
El DL 1064, que aprueba el régimen jurídico para el aprovechamiento de las tierras de uso agrario y que subestima el uso tradicional de los pueblos indígenas, contraviene el Convenio 169 de la OIT y la propia Constitución Política del Perú, porque no ha respetado el derecho de los pueblos indígenas a ser consultados.
Del mismo modo, el DL 1073, que modifica el artículo 10° de la ley N° 26505, Ley de la inversión privada en el desarrollo de las actividades económicas en las tierras del territorio nacional y de las comunidades campesinas y nativas, vulnera el derecho a la libre determinación y a la autonomía y gobierno de las comunidades, establecido en los artículos 3 y 4 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas.
Rubí Fox Bazán
Redacción
Fuente: ANAMEBI PERÚ ; enviado por: Velarde & Meneses rvelarde@infonegocio.net.pe