domingo, 11 de noviembre de 2007

Tierra - territorio en la cultura Mapuche - Chile

“El territorio está vivo”

La tierra - territorio desde el mapuche kimun es un complejo integrado de dimensiones materiales e inmateriales, construido y recreado por nuestro pueblo desde tiempos inmemoriales en un gran espacio territorial comprendido desde el Océano Pacífico hasta Los Andes, y de los Andes hasta el Atlántico. Este territorio está claramente dimensionado e incorporado en el conocimiento socio-político mapuche, y en la dimensión espiritual del Wall Mapu, es decir, del Universo Mapuche”.
Machi: Victor Caniullan
Longo : José Quidel
Tierra Territorio desde el Mapuche Kimun (Conocimiento Mapuche).

En la cosmovisión mapuche la tierra y el territorio son parte de un todo mayor, formado por planos horizontales y verticales que representan otros mundos y donde viven otras personas, dioses, espíritus y fuerzas de diversos tipos. Todos ellos tienen relación de interdependencia con el espacio y territorios terrenales mapuche, de allí que la tierra y territorio son inseparables de una concepción del mundo y que estén ligados al bienestar de las familias y las comunidades.
En este sentido, la continuidad cultural, social y económica de los pueblos indígenas está estrechamente ligada a la defensa de la tierra - territorio del Pueblo Mapuche. Para adentrarnos en la concepción de tierra – territorio desde el mapuche kimun (conocimiento mapuche) es importante conocer la riqueza de la palabra mapu .
“Cuando usamos el concepto mapu es necesario tener presente que no sólo estamos refiriéndonos a la tierra como materia. El término mapu sirve para definir los diferentes espacios en el mundo mapuche. Así, cuando se menciona el universo se dice Wall Mapu, cuando se habla del planeta tierra se llama Wallontu Mapu y cuando nos referimos al suelo también recurrimos a Mapu. Éste es un término que aplicamos a todas las dimensiones de la vida en el universo. Es decir, podemos entender el cosmos como mapu”.

Machi: Víctor Caniullan (Comunidad Quillen Alto, Carahue)
Longo: José Quidel (Ayllarehue Truf Truf, Temuco)

“El universo es un ente vivo”

La tierra como tiempo/espacio biofísico.

Mapu no sólo se refiere a lo tangible, o lo material, es un término que también hace referencia a otras dimensiones de existencia, al “espacio” en sí, lo que nos hace ver otras dimensiones de existencia no materiales, ni físicas.
Para nuestro pueblo mapuche, el universo es un ente vivo, es decir, no existen elementos inertes o inactivos. Todo es vivo, posee su propia dinámica desde el nacimiento, desarrollo y la muerte como cualquier ser vivo.

Interrelación con las fuerzas vivas de la naturaleza

La tierra como tiempo/espacio social - espiritual

Cada espacio y elemento de la naturaleza poseen al mismo tiempo su propia “forma de ser”. Por ejemplo, cada identidad territorial es caracterizada por ciertas especies o elementos naturales que se desarrollan allí. Las personas que habitan esas identidades territoriales mantienen una fuerte relación con su dueño espiritual, configuran su forma de ser de acuerdo al espacio territorial y las fuerzas vivas de la naturaleza que están presentes en él.
“En el Lafken Mapu (tierra del mar) los che poseen una estrecha relación con los ngen(fuerzas) del lafken (mar), por tanto las actividades religiosas y especialmente en las oraciones hacemos referencia a las fuerzas espirituales del mar: wenu kushe lafken (gran espíritu femenino del mar), wenu fucha lafken (gran espíritu masculino del mar)”.

Jorge Calfuqueo
Comunidad Llaguepulli, Teodoro Schmitd

Los futal mapu como grandes espacios territoriales se componen de dimensiones espirituales, sociales y materiales.
Los Rewe están constituidos por unidades básicas fundamentales más pequeñas llamadas Lof (comunidad) los cuales están formados por los reyñma o familias. Se distinguen dos tipos de familias, se llama anümche a las familias que han vivido desde tiempos ancestrales en ese espacio, y akunche, para las que llegaron al territorio en una etapa posterior.

Victor Caniullan y José Quidel

Reconstrucción del Territorio Mapuche.

En la actualidad la reconstrucción de los Fütal Mapu , o identidades territoriales nos acerca a la noción de territorio, es decir de acuerdo al esquema y la noción del Mapuche Wallontu Mapu . Este Mapuche Wallontu Mapu está compuesto por dos grandes identidades que es dividida por el cordón montañoso ( Pire Mapu ), de la Cordillera de los Andes ( Füta Wigkul Mapu ). Estas parcialidades reciben el nombre de Gulu Mapu (actualmente Chile), tierras ubicadas desde el Fütal lafken o Pacífico, hasta el Pire Mapu o Cordillera de los Andes y otra gran parcialidad lo compone el Puel Mapu o tierra al otro lado de los Andes, actualmente Argentina.
La actual reconstrucción territorial de nuestro pueblo no lucha sólo por un reconocimiento cultural, sino también por un control y administración de los espacios territoriales, ya que éstos también son espacios físicos que nos aseguran la existencia.

Breve reflexión acerca de la importancia de mantener esta concepción de los pueblos para el Desarrollo Endógeno Sostenible.

El respeto por la concepción y derechos sobre la tierra - territorio Mapuche es esencial para la continuidad cultural, espiritual y material de las comunidades. No se trata sólo de respetar una concepción cultural de tierra territorio, también debe existir respecto por los espacios territoriales concretos donde desarrollar la vida. En este contexto la propuesta de desarrollo endógeno emerge como una herramienta estratégica que fortalece las visiones del Pueblo Mapuche y a su vez incorpora elementos externos seleccionados por las comunidades.
Actualmente nuestro pueblo Mapuche ha reconstruido y fortalecido unidades socio-territoriales y culturales que son conocidas como identidades territoriales, éstas proponen reconstruir y recuperar instituciones tradicionales desde una perspectiva mapuche actual. Rearticulan y actualizan – no restablecen- una organización socio política mapuche. En este sentido podrían constituirse en una plataforma intercultural para el diálogo y el entendimiento entre sociedades.

Glosario del territorio.

Füta Wigkul Mapu: Cordillera de los Andes
Fütal lafken: Océano Pacífico
Gulu Mapu: Parcilidad mapuche en Chile
Lafken Mapu: Tierra del mar
Lafken: Mar
Mapu: Diferentes espacios en el mundo mapuche
Pire Mapu: Cordillera de los Andes
Pire Mapu: Cordón montañoso
Puel Mapu: tierra al otro lado de los Andes (Argentina)
Wall Mapu: Universo
Wallontu Mapu: Planeta tierra
Wenu fucha lafken: Gran espíritu masculino del mar
Wenu kushe lafken: Gran espíritu femenino del mar.

sábado, 10 de noviembre de 2007

Mesa sobre Justicia Ambiental y Social que coordinó Rajas en la Cumbre de la amistad e integración de los pueblos.

La Mesa de Justicia Ambiental y Social reunida en la Cumbre por la Amistad de los Pueblos, donde participaron alrededor de 40 personas representantes de los países Chile, Argentina, Brazil, Bolivia y Canadá, en discusión plenaria sobre los conflictos socioambientales presentes y desde las experiencias locales, han acordado exigir:

  • El respeto a la soberanía y la libre determinación de los pueblos, especialmente en el respeto a la vida preexistente de las comunidades y formas de desarrollo tradicionales.
  • Que los conflictos socioambientales trasciendan lo local y se posicionen como problemas de nivel nacional e internacional.
  • Un cuestionamiento categórico y la realización de acciones concretas en orden a que Latinoamérica deje de ser proveedor de recursos naturales del primer mundo, que es la base de la desigualdad e injusticia en la que viven nuestros pueblos.
  • La anulación de los instrumentos jurídicos que permiten el saqueo ambiental y social (TLC, Tratado minero binacional Chile-Argentina, IIRSA, sistemas administrativos de permisos ambientales); a la par de crear y fortalecer los instrumentos interamericanos en orden de solucionar con prontitud y eficacia los conflictos que requieren tramitación urgente.
  • Que el modelo de desarrollo no se sustente en la explotación de las comunidades, sobre todo, las más vulnerables y que deben su subsistencia a su medio ambiente.
  • Que el poder de decisión respecto al destino y uso de los territorios radique en las comunidades locales.
  • Planificación estratégica, democrática y participativa del ambiente y el territorio.
  • A las autoridades un compromiso probo y transparente sobre el agua considerado como un bien común y un derecho humano.
  • Justicia ambiental y social.

Santiago, Jueves 8 de noviembre de 2007

Enviado por: Lucio Cuenca

Cumbre por la Amistad e Integración de los Pueblos Iberoamericanos


MANIFIESTO DE SANTIAGO
Reunidos en Santiago de Chile, los días 8 y 9 de noviembre de 2007, en el marco de la Cumbre por la amistad e integración de los pueblos iberoamericanos, los representantes de organizaciones sociales, políticas y culturales, de pueblos originarios, entidades académicas, artísticas y ciudadanos en general, hemos debatido, en un marco de pluralismo y respeto, las contradictorias realidades de nuestra región y concordado acciones que permitan avanzar hacia la democratización, unidad, soberanía y autodeterminación de nuestros pueblos y naciones.

EL NUEVO PROTAGONISMO SOCIAL
Constatamos, esperanzados, el resurgimiento de un extendido protagonismo de los movimientos sociales, y fuerzas políticas progresistas cuyas luchas articuladas, cada vez más amplias y persistentes, han influido decisivamente en la elección –en diversos países– de gobernantes afines y sensibles al gran ideario de emancipación, unidad e integración latinoamericana, impulsando procesos de cambio en la región, que valoramos como un avance de gran proyección histórica.
Ya podemos hablar de futuro y diseñar estrategias basadas en la solidaridad y la cooperación de nuestros pueblos, porque tenemos presente y evocamos, hoy, a líderes y movimientos que ayer derrocharon heroísmo y tenacidad inconmensurables. Lo decimos desde Chile, donde la codicia entró con la espada y la cruz para aplastar, después de 300 años, la resistencia ejemplar del pueblo mapuche; a 100 años de la masacre de trabajadores chilenos, peruanos, bolivianos, argentinos y españoles en la Escuela Santa María de Iquique. En este país, donde las empresas transnacionales activaron la maquinaria militar y financiera del imperio para derrocar al Presidente Constitucional Salvador Allende e impedir su proyecto de transformaciones sociales y de unidad latinoamericana; donde las bayonetas sirvieron a la plutocracia y al capital extranjero para entronizar un modelo neoliberal que se traduce en la extrema concentración de la riqueza, la exclusión social y política de las grandes mayorías, donde los poderes fácticos y el gran capital han pasado a controlar la política, los medios de comunicación y la institucionalidad.
La nueva realidad política del continente y sus promisorias perspectivas reconoce una multiplicidad de vertientes sociales, culturales e ideológicas que adoptan originales métodos y estructuras, diversos lenguajes, formas de lucha y propuestas programáticas. En esa diversidad, antitesis del dogmatismo, sectarismo y hegemonismo, radica su fuerza y su legitimidad histórica.
A partir de las demandas por la protección del eco sistema, la defensa de la tierra, los territorios y los derechos de los pueblos originarios, el rechazo a la expoliación y enajenación de nuestros recursos naturales, las reivindicaciones de los trabajadores, el rechazo a la expropiación de los ahorros previsionales, la denuncia de las bases militares estadounidenses en sectores estratégicos del continente, la defensa de los derechos humanos, el fortalecimiento del rol del Estado en los emprendimientos productivos y para garantizar el derecho ciudadano a la Salud, Educación y Vivienda, Trabajo y Previsión, contra la discriminación de la mujer y los adultos mayores, por los derechos de la juventud y otros sectores avasallados por las políticas neoliberales, los movimientos sociales avanzan hacia propuestas políticas unitarias ante los grandes problemas nacionales y contribuyen a levantar una nueva alternativa que permita a Latinoamérica y el Caribe intervenir con fuerza propia en los candentes problemas que afronta la humanidad.
Por lo mismo es que rechazamos aquellas prácticas que buscan atomizar a las organizaciones sociales subordinándolas como insumo de políticas estatales funcionales que apuntan a perpetuar el modelo económico e institucional.
Los movimientos sociales ya no se conforman con cambios cosméticos sino plantean un rechazo total al actual modelo de dominación económica, política y cultural que implica la comercialización de todos los ámbitos de la vida pública y personal y el ánimo de lucro como supremo valor de una sociedad que percibe a cada individuo como rival del otro. Lo anterior, en consonancia con la crítica que hacen los pueblos, a nivel mundial, a la globalización depredadora y a la guerra como solución a los problemas de la humanidad.
Por su parte, las fuerzas políticas que buscan alternativas al sistema imperante, tienen el desafío de encontrar nuevas formas de interlocución y complementación con las luchas sociales, en el entendido que ambas esferas se retroalimentan y se necesitan.

UNA INTEGRACIÓN DESDE LOS PUEBLOS Y PARA LOS PUEBLOS
Entendemos la integración regional como un proceso de enriquecimiento mutuo, de potenciamiento de nuestras fortalezas, de nuestra capacidad de intercomunicación con el mundo, partiendo del reconocimiento del ser humano a cuyo bienestar y felicidad deben subordinarse todas las políticas públicas.
En la forja del futuro de América Latina y el Caribe, podemos construir ciudadanía con lo mejor de cada pueblo y cultura que la compone. Su integración debe darse desde la misma base social, partiendo de las siguientes premisas esenciales:
· La recuperación de los recursos naturales, mineros, hídricos, pesqueros, forestales y energéticos; la reforma agraria y la soberanía alimentaria como procesos que salvaguarden la participación y los intereses de los pueblos y naciones.
· La integración energética en armonía con el medio ambiente.
· Los acuerdos de integración económica deben poner el acento en las múltiples formas de economía solidaria, protegiendo el rol de la micro, pequeña y mediana empresa.
· Este proceso admite múltiples modalidades institucionales en el ámbito sectorial y territorial, con diversos grados según la realidad de cada región. En tal sentido, apoyamos el surgimiento de instrumentos tales como el ALBA, Banco del Sur y otros, que son expresión de la voluntad integradora de nuestros pueblos.
· La lucha democrática debe fortalecer los procesos constituyentes y la creación de una nueva institucionalidad que considere el rol protagónico del movimiento sindical, de los trabajadores de la ciudad y del campo, de los pueblos indígenas originarios y del conjunto de las fuerzas sociales. En ese contexto, saludamos la aprobación, por parte de las Naciones Unidas, de la Declaración Internacional sobre los derechos de los pueblos indígenas.
· El desmantelamiento de los mecanismos de opresión que conjugan edad, clase, sexo, género y etnia.
· La activa solidaridad con los pueblos y gobiernos que construyen caminos alternativos al capitalismo neoliberal. En este sentido, denunciamos al gobierno de Estados Unidos por su constante satanización y criminalización de las luchas sociales y sus actividades de agresión y hostigamiento a los gobiernos que adoptan el rumbo de la emancipación popular.
· El respeto y reconocimiento a las culturas y autonomías de las comunidades originarias.
· La resolución de los conflictos históricos entre las naciones, la reducción de los presupuestos bélicos, el desarme proporcional y progresivo en todos los países de la región para reorientar estos recursos a las necesidades de salud y educación.
· El libre tránsito de las personas y sus derechos migratorios.

Nuestros pueblos están en capacidad de unirse a pesar de la diversidad geográfica, étnica, cultural y política, para imaginar y construir otras soluciones para este único mundo. Sabemos que esta lucha se enfrenta a enemigos carentes de escrúpulos, cuya voracidad y hegemonismo han significado enormes tragedias para nuestros pueblos. Aún así, tenemos fe en la justicia de nuestros postulados y nos hacemos cargo de las grandes epopeyas que a lo largo de cinco siglos nos han permitido avanzar hacia la condición de pueblos dignos, sujetos de nuestra propia historia.
Enviado por: Lucio Cuenca

AMNISTIA Internacional convoca a capacitación gratuita sobre Derechos Humanos de los Pueblos Originarios

From: Raúl Morales Duarte <rulamen@gmail.com>
Date: 09-nov-2007 12:42
Subject: [geojuvenilchile] Encuentro Amnistía Internacional sobre derechos humanos de los Pueblos Originarios

Estimados y Estimadas:
EL EQUIPO POR LOS DERECHOS HUMANOS DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS DE AMNISTIA INTERNACIONAL-CHILE tiene el agrado de invitar a UD(S) a una capacitación sobre derechos humanos de los Pueblos Originarios a realizarse el día sabado 10 de noviembre de 10:00 a 12:00 hrs. en la Oficina de Amnistia Internacional-Chile, Huelen 164 Piso 2, Metro Salvador.
Entrada Liberada.
TEMAS:
1. MISION DEL EQUIPO
2. CONVENIO 169 DE LA OIT
3. DECLARACION DE LA ONU SOBRE LOS DERECHOS HUMANOS DE LOS PUEBLOS INDIGENAS.
4. LABERINTO DE INJUSTICIA
5. DERECHO AL AGUA
6. PRESOS MAPUCHES
7. EDUCACION EN DERECHOS HUMANOS SOBRE PUEBLOS INDIGENAS
EL EQUIPO presentará su trabajo realizado durante el año 2007. Están todos invitados, los esperamos.
Muchos saludos,
El equipo de los derechos humanos de los Pueblos Originarios.

Nota: Cualquier opinión expresada es sólo atribuible a su autor/a y no representa necesariamente la de Amnistía Internacional.

saludos fraternos,
Rodrigo M. Sepúlveda Montero
Sociólogo
(08) 8964508
Enviado por: stephanie donoso

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Medicina indígena y tradicional juntas en Bragado


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El 9 de Agosto de 2007, el Ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires, Licenciado Claudio Mate, inauguró en Olascoaga, una localidad rural del partido de Bragado, un Centro de Salud Intercultural. Con nada de inversión, pero entregó una ambulancia, que quizá no quede en el lugar.

Para algunos una mera creación política, pero que tuvo repercusión no en los mapuches sino en la opinión pública y en los argentinos con dolencias de distinto tipo. Este pueblo ve llegar todos los días gente, de distintos rincones. La escenografía de ese lugar no cambió. Solo viene a más gente. Máximo Coñequir no cobra por sus consultas.

Resta saber que pasará con esta experiencia piloto que tanta repercusión tuvo y tiene en los medios de comunicación más importantes de la Argentina.

http://bragadovirtual.blogspot.com/2007/08/medicina-indigena-y-tradicinal-juntas.html

Asociación de Cultores de Medicina Ancestral Lickan Antay y Quechua comenzaron prestar servicio a todo público en Posta de San Pedro de Atacama

Domingo 9 de septiembre de 2007

por: Alejandra Espíndola C.

Desde el 6 septiembre la Asociación de Cultores de Medicina Ancestral comenzó a prestar su atención especializada en sabiduría de sanación originaría en la posta rural de San Pedro de Atacama. Esto, con el objetivo de hacer prevalecer y valorizar la práctica curativa de medina ancestral que realizan los originarios atacameños y quechuas.

Cabe destacar que esta implementación de medicina ancestral que se encuentra en la posta rural es la primera vez que se hace en la Segunda Región.

Así lo da a conocer el coordinador de salud intercultural de la Seremia de Salud, Marco Rojas ”los objetivos más que nada apunta a instalar un cultor indígena en un sistema médico de salud el cual pueda atender coordinadamente con el equipo de salud que trabaja en el consultorio. La experiencia ha costado instalarla llevamos cinco años, hemos trabajado a nivel del Àrea de Desarrollo Indígena, a través de instituciones públicas como Conadi, Seremía de salud y otras instituciones como la asociación de cultores” dijo.

Si usted quiere atenderse con los cultores atacameños, ellos se encuentran los días jueves en la posta rural de San Pedro de Atacama. Una de las primeras en prestar su atención fue la señora María Tejerina, cultora en hierbas medicinales. También atendió el compositor Gerardo Ramos, y la señora Elvira Tito Vilca, hierbatera y compositora .

Maria Isabel Huenuan Antili: La Machi de Cayucupil

Indagando en la Internet logramos llegar a un estudio del SSA muy completo que llamo mucho mi atención, pues en él se muestra el mundo de la salud intercultural.
Este estudio que realizó el Servicio de Salud Arauco a través del programa Origenes hace ya un par de años donde nos muestran al igual la historia de Doña Maria Isabel Huenuan Antili, la machi mas longeva de la comuna (estadisticamente hablando) con 87 años de edad.
A continuación un extracto de aquel estudio:
Las Machis en la Provincia
Quisiéramos destacar que según lo percibido a través del trabajo de campo, todas las ceremonias en que participa la machi tienen una connotación terapéutica. Los sentimientos de devoción, respeto, ternura y nostalgia que provoca la mera enunciación de su rol, nos ha dado cuenta de que la profunda (a veces recuperada) valoración que se hace de ella perdura, a pesar de las influencias religiosas occidentales que no han sido para nada misericordiosas con la machi como persona ni como ente cultural, sino que han llamado a negarla como icono religioso y a abandonar sus prácticas, las cuales no estarían en la senda que conduce al dios verdadero. Habría que sumarle a estos intentos de represión cultural, los procesos de secularización y de chilenización que afectan a esta cultura.
Recalcamos entonces que en todos los lugares visitados para la realización de este estudio percibimos un alto grado de admiración por las machi, su rol y función de algo que se debe entender como “una madre colectiva”, a quien sus hijos no le están cumpliendo como debieran. Y en aquellos lugares donde hoy no hay presencia de machi, se percibe un sentimiento de frustración y lamento por su ausencia. Es obvio que ciertas personas también se encuentran en una especie de divagación cultural, desde la que describen a la machi como a algo perteneciente a un pasado remoto que no tiene cabida en los tiempos modernos en que vivimos. Pero advertimos que se trata de posiciones bastante superficiales y que la mayoría de las veces se termina por admitir su importancia para la supervivencia de la cultura y del sentimiento de orfandad comunitaria que se percibe con su ausencia.

Plantación Forestal en Propiedad de Maria Isabel Huenuan

Una Machi entre los pinosNos parece importante destacar la situación en que vive la machi Isabel Huenuan Antili (87 años) de Cayucupil, dado que su morada está copiosamente rodeada de plantación de pinos pertenecientes a una empresa forestal. Asevera que a pesar de haber dado una fuerte lucha por preservar su derecho a la tierra, la empresa fue avanzando con su plantación hasta dejarla con limitado espacio, dado que los pinos de la parte posterior de su casa no están a más de 10 mts. y los de adelante se sitúan a sólo unos 40 mts. Estos, con su altura de unos 10 mts. limitan el desarrollo de la actividad médico-espiritual que a este agente de salud mapuche le concierne, y además hace imposible la revitalización de los procesos médicos y culturales que se pretenden poner en marcha en base a un nuevo modelo de Salud Intercultural.

Destacamos la pregunta acerca de cual de las dos propiedades habrá estado en ese lugar primero. Además que tratándose del desarrollo de condiciones que faciliten un futuro modelo de Salud Intercultural, creemos que no es el mejor lenguaje el que se usa a la hora de la posesión de la tierra y su utilización, lo que en este caso pasa por el atropello de una autoridad de salud de la cultura mapuche, su forma de vida y toda su cosmovisión.

Hay que pensar que los rasgos de la cultura mapuche a la que asistimos hoy como observadores, son sólo aspectos de lo que se ha logrado colar a través del gran filtro impuesto por la cultura occidental, de la mano de las diversas respuestas que sus mismos integrantes han sido capaces de ir generando a través de las décadas. En ningún caso se trata de una sociedad cuya matriz de conocimiento se pueda desplegar libremente en la sociedad mayoritaria, o que sus componentes culturales, agentes, rituales y participantes, estén evolucionando en condiciones óptimas respondiendo coherentemente a sus pautas tradicionales. Se debe asumir que lo que tenemos aquí, son los rasgos más importantes de comportamiento preservados por una sociedad, cuyo espacio no fuera otro que el de campesinos pobres, explotados y atropellados, luego del proceso llamado en la Historia como la “Pacificación de la Araucanía”, (1860 – 1883).

Servicio de Salud Arauco

Programa de Salud Intercultural

Programa Orígenes

http://elalmadecayucupil.blogspot.com/2007/08/maria-isabel-huenuan-antili-la-machi-de.html

Crean un centro de salud intercultural en Bragado


viernes, agosto 24, 2007

La medicina tradicional de occidente, la que consultamos habitualmente tiene algunas contradicciones con la otra medicina, la de los pueblos originarios.
No son contradicciones morales, ni éticas. Son contradicciones producto de distintas miradas del mundo, de distintas concepciones.
Puede suceder que algún individuo de un pueblo originario no quiere atenderse con un médico de la medicina occidental, por encontrar o desconfiar de este tipo de medicina y agravar su enfermedad.
¿ Pero es posible que convivan ambas tradiciones médicas en un mismo lugar?Sí. Y queremos compartir con ustedes un ejemplo.
Para eso viajamos a un pueblo en Olascoaga, un pueblo ubicado a dieciocho kilómetros de Bragado, provincia de Buenos Aires.
Allí se creo un centro de salud donde conviven un médico mapuche y un médico occidental.
En Con Ciencia y Trabajo entrevistamos a uno de los promotores de la idea, Gustavo Marín, director de Atención Primaria de Salud de la provincia. También al cacique mapuche Máximo Coñakir, referente de salud de la comunidad aborígen de Olascoaga.

Producción, entrevista y investigación: Carlos Subosky
Narración: Fernando Pedernera
Edición sonora: Diego Rosato
Coordinación de Contenidos: Susana Pelayes
Radio Nacional Argentina

Prolegómenos de la Salud Intercultural en Argentina

12 septiembre, 2007

Un libro publicado en 1991 – De “La Médica” y el Terapeuta – por el Centro Editor de América Latina daba cuenta de una experiencia sobre tratamiento intercultural de la salud en nuestra provincia de Neuquen.Los autores del texto – partícipes de la experiencia – fueron Willie Arrue y Beatriz Kalinsky. Los otros protagonistas de la historia eran las comunidades Mapuches de la región.
Decía el texto en su contratapa: “La práctica de la gestión conjunta de curadores populares y médicos mediante la presencia de articuladores interculturales en los equipos de salud –los agentes sanitarios en especial – es un ejemplo rotundo de cambio en los estilos oficiales hasta ahora vigentes...”
No vamos, naturalmente, a transcribir el texto completo pero sí queríamos rescatar su existencia ante los avances que la gestión intercultural de la salud está teniendo en nuestro país.
Dice una nota de Clarín:“El celular de Máximo Coñequir (73), lonko (jefe) Mapuche de la comunidad de Melinao, no para de sonar ... Coñequir atiende a sus vecinos desde hace más de dos décadas, pero sus métodos recién fueron legitimizados cuando comenzó a hacerlo en un centro de salud público en sociedad con el médico clínico Marcelo Labaqui. La iniciativa de fusionar ambos conocimientos médicos fue impulsada por el Ministerio de Salud bonaerense a raíz de los resultados que brindó la encuesta realizada, entre 2000 y 2006, a 20 mil indígenas ...”
La crónica del diario narra el interés que la propuesta ha despertado incluso en personas ajenas a la tradición aborígen así como experiencias similares realizadas con otras comunidades e incluso en otros países.
No se trata sólo del lógico respeto que siempre debieron haber recibido las culturas originarias sino de algo más importante: el reconocimiento a sus valores y costumbres. Y en la experiencia realizada en Neuquen hace más de quince años la presencia de “articuladores interculturales”. Gestión cultural aplicada a la salud diríamos nosotros.

Realizaron encuentro de salud intercultural

Viernes, octubre 05, 2007

En Puerto Montt, e incluyó a participantes de Concepción a Magallanes:
  • El taller regional zona sur fue inaugurado por la seremi de salud, Marcela Alvial, quien manifestó que el enfoque intercultural “es una necesidad real en la zona y uno de los desafíos para el sector salud, en busca de unificar cosmovisiones desde la etnia”.
“Transversalización del enfoque intercultural en los planes y programas de salud”, es el nombre del taller desarrollado entre el 4 y 5 de octubre, y cuya finalidad es generar espacios de participación y debate en torno a la salud intercultural, en sus dimensiones políticas así como en el monitoreo de sus estrategias y metodologías de aplicación para el sector salud.

El taller intercultural se inició el jueves 4 con las palabras de la seremi de salud, Marcela Alvial, quien invitó a los encargados del programa Salud y Pueblos Indígenas de los servicios de salud y seremías de Concepción a Magallanes, a debatir y sacar conclusiones provechosas que “contribuyan a posicionar metodologías que posibiliten la instalación de elementos sociales y culturales indígenas a los programas y acciones habituales en la salud pública”, dijo Alvial.

En el encuentro participan profesionales del sector salud, facilitadores interculturales, dirigentes indígenas y representantes de programas de salud de las seremías sumadas a la visita de la enfermera y doctora en antropología, Ana María Alarcón, quienes debatieron sus particulares puntos de vistas y visiones en torno a la salud intercultural de sus respectivas regiones.

La jornada finaliza el viernes 5 de octubre, con una serie de dinámicas de trabajo marcadas por la reflexión en torno al rol que desempeñan hoy los Facilitadores Interculturales en sus respectivos territorios, para luego entregar las conclusiones generales del importante taller.


El Programa Salud y Pueblos Indígenas


El Programa Salud y Pueblos Indígenas tiene por finalidad avanzar en el conocimiento de las necesidades de salud de las personas integrantes de los pueblos indígenas de nuestro país. Entender aquellas necesidades y abordarlas en un marco de respeto de los conocimientos y prácticas de salud que poseen los pueblos indígenas son elementos claves de este programa.
En este marco, el programa intercultural ha concentrado su trabajo en posicionar los lineamientos estratégicos que orienten el quehacer de los servicios y equipos de salud relevando ámbitos de acción que propendan a la consideración e incorporación de enfoques interculturales en su quehacer cotidiano.
Desde su creación, hace 10 años, uno de los importantes avances del programa ha sido la incorporación de los Facilitadores Interculturales, aportando desde su conocimiento cultural indígena mayor sensibilización del personal de salud, además de ayudar en la adecuación de los programas de salud a la realidad sociocultural particular de los territorios donde viven las comunidades indígenas.
5 Octubre 2007
Leonardo Díaz Bouquillard
Comunicaciones Seremi de Salud X Región
(65) 32610690152814

martes, 6 de noviembre de 2007

Geopolítica y acuerdos económicos

En torno a una matriz energética en América Latina
Emir Sader

De repente el tema de los agrocombustibles pasó a ocupar la pauta de debates no sólo energéticos, sino también geopolíticos, como si fuera algo esencial. El viaje de Bush a Brasil y los acuerdos esbozados entre los dos países, las posiciones de Hugo Chávez y de Fidel Castro, así como pronunciamientos menos alineados –como los de Rafael Correa, de Evo Morales, de Néstor Kirchner– han parecido poner fuego en esta discusión.
Una parte de los análisis se refiere a las condiciones materiales de producción de energía, y empieza por la inevitable necesidad de superar la matriz petrolera, sea por su agotamiento previsible; sea por la contaminación que produce; sea también por su concentración monopolista, estrechamente vinculada a sus elevados precios, que presionan de forma muy dura a las economías que no poseen este combustible fósil, especialmente a las más débiles. Ya ni hablar del carbón, aún de utilización masiva en países como China, con sus consecuencias catastróficas para el medio ambiente.
Esa posición se desdobla necesariamente sobre las alternativas: gas, etanol y energía eólica y fluvial, entre otras. En el caso del etanol, surgiría como una opción accesible a un número grande de países, que podrían explorarlo como un componente de inversión tecnológica y de capitales, liberándose de la dependencia del petróleo y, a la vez, abriendo una nueva esfera de desarrollo económico, que podría reimpulsar el desarrollo de países que han vivido periodos largos de estancamiento.
Considerado este punto de vista, el esbozo de acuerdo entre los gobiernos de Estados Unidos (EU) y Brasil podría parecer positivo. Pero las innovaciones tecnológicas no pueden ser juzgadas por sí solas, sino en función de qué fuerzas económicas y sociales las toman en sus manos y están en condiciones de llevarlas a la práctica, y cómo, así, se insertan en las relaciones económicas y sociales concretas.
La invención de la luz eléctrica fue un paso decisivo en el bienestar de la humanidad, pero su consecuencia inmediata, en manos de la rapacidad de los grandes capitales, fue la introducción de la jornada nocturna de trabajo, con la explotación extensiva de mano de obra de niños y de mujeres.
Se trata de saber a quién beneficia la producción de energía por medio de cada fuente alternativa.
La construcción del gasoducto que debe cruzar gran parte de América del Sur, por ejemplo, representa un gran avance no sólo en términos de fuentes alternativas, sino también de integración regional y de acceso al gas de las casas de la masa pobre de la población. En la más reciente reunión de la Alternativa Bolivariana para América Latina y el Caribe (Alba), el presidente venezolano anunció que la matriz energética de esejemplar proceso de integración será el gas.
Hoy cualquier gran iniciativa económica, política, social o cultural, tiene que ser evaluada en la perspectiva de los grandes embates internacionales, que definirán la fisonomía del mundo en el nuevo siglo. Los gobiernos que firman acuerdos de libre comercio comprometen, hipotecan el futuro de sus países –sin consulta a la ciudadanía– por un tiempo indefinido. Impiden que la soberanía popular se ejerza, que se proteja la salud del pueblo mediante la existencia de medicamentos genéricos, dejan a la economía campesina desprotegida frente a la avalancha de las grandes empresas exportadoras.
Tenemos así que preguntarnos si favorece o debilita la integración regional, con la Alba vista como aspiración de alianzas profundas, pero sobre todo teniendo a los tratados de libre comercio como referencia negativa, como objetivo a derrotar. El otro criterio tiene que ser la defensa de la economía popular, del mercado interno de consumo de masas, de la economía familiar campesina.
Un argumento del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva es el de que hay en algunos países tierras disponibles, que no serían sacadas de la producción de alimentos, para ser canalizadas hacia la producción de agrocombustibles. Es el caso de Brasil. No es la falta de tierras el problema, sino su falta de aprovechamiento.
Sin embargo, dos temas no son considerados debidamente en el caso de la posición y las políticas del gobierno brasileño. Por una parte, la alianza que se daría entre Brasil y EU, que rompe la solidaridad regional, pues se estaría favoreciendo la política estadunidense de intentar quebrar esta unidad. Política tal que se evidencia en las firmas o intentos de firmas de tratados de libre comercio con Chile, Perú y Colombia, y que también se hace clara con la ofensiva que busca excluir a Uruguay del Mercosur.
Si se estuviera pugnando por una política regional de agrocombustibles solidaria, complementaria, podría ser positiva. En caso contrario, es negativa.
El segundo tema es la diseminación amplia de los latifundios –buena parte en manos de empresas extranjeras–, mientras la pequeña propiedad familiar, que congrega a millones de trabajadores, sigue con enormes dificultades de supervivencia. Este factor, no necesariamente vinculado a la producción de fuentes energéticas alternativas, que podrían combinarse con un fortalecimiento de la pequeña propiedad, es decisivo para condenar la posición del gobierno brasileño en el tema de los agrocombustibles.
Son estas consideraciones, políticas y sociales, las que deben orientarnos en la opción por matrices energéticas en cada uno de nuestros países y en los procesos de integración regional.

Secretario ejecutivo de Clacso, emirsader@uol.com.br

“¡Aquí estamos los indios!”

Karla Garza Martínez. Vícam, Sonora.

El sol inmisericorde y cegador del desierto sonorense les hace los mandados. Será porque acostumbrados como están a los climas inhóspitos a los que la "civilización" los ha empujado, no les resultan ajenas estas brasas en la piel. Un desfile de sonrisas francas da cuenta del regocijo que este encuentro les produce, como el de una familia reunida después de muchos años, porque en eso están de acuerdo, son hermanos, se reconocen hijos de la gran Madre Tierra.
También están de acuerdo en que esa madre está siendo destruida por el capitalismo voraz. Y esa es la razón por la que llegaron hasta acá procedentes de muchos rincones del continente. Si se les pregunta, el horizonte que los sedujo es la oportunidad de una gran alianza para defenderla. El Encuentro de Pueblos Indígenas de América da inicio en territorio yaqui con la presencia de más de 570 delegados de 67 naciones y pueblos de 12 países.
Para dar por inaugurada la reunión están en el estrado el gobernador tradicional del pueblo anfitrión, representantes del Congreso Nacional Indígena (cni) y el vocero del ezln, subcomandante Marcos. Los comandantes zapatistas no están presentes pues habiendo emprendido el viaje fueron advertidos de un evidente acoso militar, por lo que volvieron a Chiapas desde Guadalajara, a pesar de lo cual, expresan en un mensaje, no se logró impedir "que se difundan nuestras palabras en todo el mundo".
El ezln esta vez no contará su historia, pues "sabemos" --dice el representante zapatista-- "que nuestros dolores serán nombrados en los dolores de otros hermanos y hermanas indígenas como serán nombrados también nuestros sueños y esperanzas y las luchas que a hacerlas realidad llevan". Y concluye: "que nuestro silencio sea saludo, homenaje, respeto y gratitud a quienes desde Canadá hasta Chile nos recuerdan que no nos vencieron, que la batalla continúa y que la victoria será vida en otro mundo, otro uno donde quepan todos los mundos que somos y seremos".
Juan Chávez, representante purhépecha, a nombre del cni también da la bienvenida a quienes se han reunido aquí para "construir un proyecto de vida contra el proyecto de muerte neoliberal". Bajo un techo de red que a un tiempo levantaron la noche anterior manos de muchas naciones, los casi tres mil asistentes se aprestan a hacer lo que mejor saben hacer entre ellos: escuchar.
Así comienza a sucederse en diferentes lenguas la misma palabra. Pues como si se tratase de una sola nación (una gran "nación roja" como la nombran los pueblos de Norteamérica) comparten una historia de dolor, resistencia y esperanza. Una lucha por la autonomía y el derecho a vivir, por el agua, los bosques, la tierra. Una historia que comenzó hace más de quinientos años.
Algunos se remiten a ese tiempo, cuando sucedieron los acuerdos a la guerra de conquista, y "ellos podían hacer su camino sin imponerse sobre nuestra soberanía, cultura y formas de gobierno". Pero la ambición de los colonizadores fue más allá y no les ha concedido tregua desde entonces.
De eso dan testimonio los mohawk, quienes hace dos años emprendieron de nuevo la defensa de sus tierras, ambicionadas por el estado de Nueva York, enfrentándose a la represión y la cárcel; las tribus hopi y navajo en conflicto por las fronteras trazadas por el gobierno canadiense en base a intereses de las trasnacionales; los dené que no han olvidado el horror de las escuelas residenciales que operaron hasta 1984, secuestrando a los niños para confinarlos a las paredes tras las cuales religiosos católicos los "civilizaban", los obligaban a olvidarse de su lengua y tradiciones y abusaban de ellos sexualmente; los achinawi (de la sierra norte de California), reducidos a 10 por ciento de su población gracias a la "fiebre del oro" en la que "contaminaron con mercurio nuestras aguas, arrasaron nuestra tierra, violaron a nuestras mujeres, asesinaron a nuestros hombres y niños y nos desplazaron al sur de San Francisco", y ahora invadidos por plantas de energía eléctrica, con seis casos en la corte por defender sus sitios sagrados en un país que "va por el mundo defendiendo los derechos humanos y viola nuestros derechos en nuestras propias tierras y la ley de la naturaleza"; los kiché y keqchí de Guatemala, desalojados de sus tierras con lujo de violencia para abrir el camino a las mineras canadienses; los lenka de Honduras (donde las minas se asientan en el 36 por ciento del territorio nacional), cuyos niños llevan ya cianuro en las venas. Cambian los nombres de la trasnacional y del funcionario que representa sus intereses, pero las historias se repiten como lo que son, un patrón de destrucción.
Ni qué decir de los pueblos de México, a quienes para hablar sobre "la guerra de conquista, despojo y explotación hacia nuestros pueblos" les sobraron los ejemplos.
De igual modo, sobran las historias de resistencia, organización, defensa del territorio, la cultura y los espacios. Desde las peleas en la corte hasta la autodefensa armada, pasando por bloqueos carreteros, protestas, marchas. No se confunden cuando se les acusa de quebrantar la ley, una ley extranjera, impuesta, hecha a modo para la explotación en beneficio de unos cuántos. Muchos se consideran "sobrevivientes de la ocupación de nuestra tierra". Los invasores son otros.
Como uno de los oradores reconoce, "hemos peleado batallas individuales, el enemigo nunca ha peleado contra todas las naciones indígenas juntas, la verdadera guerra vendrá cuando se unan todas". Y a esa unidad apunta este encuentro, quizá por eso las agresiones la víspera del mismo también abundaron. Entre ellos, abusos de autoridad y hostigamiento retén tras retén; agresiones físicas como las que mandaron al hospital a uno de los asistentes a la reunión preparatoria en Oaxaca, a quien además le robaron el coche; el despojo de 17 cajas de víveres en Sinaloa a los asistentes que viajaban desde Colima y Michoacán y hasta un operativo "antinarcóticos" que "visitó" a las familias del pueblo anfitrión una noche antes del encuentro.
Los vigilantes del poder estaban inquietos. Y con razón. Puede ser ésta la gran alianza que dé al agonizante capitalismo un tiro de gracia. Kiko, joven dominicano que se reivindica tahíno a pesar "del gran mito de nuestra extinción" sentencia: "cualquier sistema que da al hombre el dominio sobre la tierra está condenado a la destrucción".
Cuando el encuentro concluye, los asistentes han reconocido en cada historia la suya propia. Han compartido tamales, tacos, quesadillas, champurrado. Se han intercambiado saludos, direcciones, teléfonos y correos electrónicos. Han manifestado su determinación por lograr "la reconstitución integral de nuestros pueblos", su rechazo a "la privatización del agua, la tierra, los bosques, los mares y las costas", así como a la represión mediante la cual intentan llevarla a cabo. Refrendaron un compromiso asumido hace siglos: "Defenderemos con nuestra vida a la Madre Tierra".
Lo dicen estos pueblos que se rehúsan a morir, a "adaptarse" y dejar de ser lo que son, ver sus sitios sagrados convertidos en campos de golf, montañas de sky, minas o zonas residenciales. Estos pueblos que, a decir de un kichwa de Ecuador, proclamarán "con un solo corazón, un solo puño, una sola voz: ¡Aquí estamos los indios, carajo!"

FOTO: VICTOR CAMACHO

Ojarasca 126 octubre 2007
Enviado por: Martin Moya