martes, 14 de agosto de 2007

¿Un blog en Aymara o en Quecha?.

Poblaciones indígenas y blogs: el derecho a utilizar la lengua materna en la red
Por Montserrat Boix


Uno de los principales retos que en estos momentos tenemos para el desarrollo de una Sociedad de la Información y del Conocimiento para todas y todos es el reto de la diversidad lingüística en la Internet.
Aunque el idioma chino es uno de los más usados en la red y el dominio “cn” y la comunidad china es la segunda mayor comunidad de internautas del planeta con más de 140 millones de miembros, todavía hoy la lengua que se impone en el uso de la gran telaraña mundial (la World Wide Web) es el inglés. El castellano se sitúa en cuarto lugar después del inglés, el chino y el japonés.
La internet va desarrollándose y afortunadamente a pesar de los intentos permanentes de control, se mantiene sus potencialidad en el reto de lograr una comunicación horizontal y democrática. Llegan las aplicaciones interactivas de la web 2.0, más dinámicas y participativas.
Los blogs son una herramienta clave para esta nueva manera de estar en la red, por ello es especialmente importante abrir la posibilidad de crearlos desde el respeto a la diversidad de las lenguas.
Es la base de Nireblog (http://www.nireblog.com), que significa “mi blog” en euskara. En poco más de un año -el proyecto nació el 10 de julio de 2006- cuenta con la posibilidad de poder crear blogs en más de 50 lenguas. Las traducciones han sido realizadas con la colaboración de muchas personas que no se resignan a participar en la red bajo la imposición de determinadas culturas y lenguas.
Entre los retos más inmediatos de Nireblog se encuentra la traducción de la interface a lenguas indígenas como el quechua y el aimara. Para facilitar el proceso, David, alma pater del proyecto, ha creado una interfaz de traducción que facilita considerablemente el proceso. Para participar en la traducción solo tienes que registrarte (http://niretrad.nireblog.com/) y empezar.
El que la red sea más plural, diversa y democrática, depende también mucho de ti ¿te animas a colaborar?